Derechos de Autor

Continuando con la Propiedad Intelectual, ahora explicaremos en qué consiste y cómo se protegen los Derechos de Autor.

Por definición, la ley dice: “La condición de autor tiene un carácter irrenunciable; no puede transmitirse “inter vivos” ni “mortis causa”, no se extingue con el transcurso del tiempo así como tampoco entra en el dominio público ni es susceptible de prescripción“.

Contratos de explotación de Derechos de Autor

  • Contratos de edición: Por el contrato de edición el autor cede al editor, mediante compensación económica, el derecho de reproducir su obra y el de distribuirla. El editor se obliga a realizar estas operaciones por su cuenta y riesgo en las condiciones pactadas y con sujeción a lo dispuesto en esta Ley.
  • Contratos de representación teatral y ejecución musical: Mediante este tipo de contrato, el autor cede a un tercero el derecho de representar o ejecutar públicamente una obra literaria, dramática, musical, dramático-musical, pantomímica o coreográfica, mediante compensación económica. El cesionario se obliga a llevar a cabo la comunicación pública de la obra en las condiciones convenidas y con sujeción a lo dispuesto en esta Ley.
  • Contratos de transformación para todo tipo de obras: Mediante el contrato de transformación de una obra preexistente que no esté en el dominio público, el autor de la misma cede a un tercero los derechos de explotación sobre la obra resultante de la adaptación, o modificación de la obra anterior, de acuerdo a las condiciones pactadas en el contrato.
  • Contratos discográficos y fonográficos: En el ámbito de las obras musicales, la práctica habitual en el sector recomienda la celebración de contratos entre autores, intérpretes y productores discográficos, para grabación, distribución y explotación comercial de las composiciones y actuaciones.
  • Contratos de representación de artistas: En cualquier formato artístico, las relaciones profesionales entre los artistas y sus representantes se regulan habitualmente mediante el oportuno contrato de representación, que contiene los diferentes acuerdos entre las partes sobre los derechos y obligaciones de ambas partes en relación a la promoción de la carrera profesional del artista.
  • Contratos de merchandising: Una forma habitual de explotación de una obra intelectual será su comercialización como producto de consumo en el mercado, en las más distintas formas (ropa, juguetes, ornamentaciones, etc.).
  • Contratos de encargo de obra: Una persona natural o jurídica puede encargar a un autor la creación de una obra de propiedad intelectual, que quedará sometida a determinados condicionantes en relación a su titularidad y derechos de explotación.
  • Acuerdos de elaboración entre coautores o participantes en una obra colectiva: La legislación de propiedad intelectual prevé la posibilidad que una obra sea fruto de la colaboración entre distintos autores (obra en colaboración), o que sea el resultado de las aportaciones de diferentes creadores, bajo la supervisión de una persona natural o jurídica (obra colectiva). Los derechos y obligaciones de los participantes se regulan habitualmente mediante el oportuno contrato de colaboración o de participación en obra colectiva.
  • Estatutos de entidades culturales: Las entidades culturales que gestionan obras protegidas por la propiedad intelectual suelen regirse por su propio estatuto, que contiene el objeto de la institución, sus facultades y los derechos y obligaciones de sus miembros.
  • Convenios de colaboración autor-empresa: El autor de una obra protegida por la propiedad intelectual puede ceder su creación a una empresa, para ser utilizada para diversas actividades de la misma (promociones, actos, exposiciones, etc.) La cesión de la obra se regulará por el oportuno contrato de colaboración, donde se especifican las modalidades de explotación pactadas entre las partes.
  • Acuerdos de colaboración entre coautores o participantes en una obra colectiva: La legislación de propiedad intelectual prevé la posibilidad que una obra sea fruto de la colaboración entre distintos autores (obra en colaboración), o que sea el resultado de las aportaciones de diferentes creadores, bajo la supervisión de una persona natural o jurídica (obra colectiva). Los derechos y obligaciones de los participantes se regulan habitualmente mediante el oportuno contrato de colaboración o de participación en obra colectiva.
  • Estatutos de entidades culturales: Las entidades culturales que gestionan obras protegidas por la propiedad intelectual suelen regirse por su propio estatuto, que contiene el objeto de la institución, sus facultades y los derechos y obligaciones de sus miembros.
  • Convenios de colaboración autor-empresa: El autor de una obra protegida por la propiedad intelectual puede ceder su creación a una empresa, para ser utilizada para diversas actividades de la misma (promociones, actos, exposiciones, etc.) La cesión de la obra se regulará por el oportuno contrato de colaboración, donde se especifican las modalidades de explotación pactadas entre las partes.
  • Contratos de confidencialidad: En el ámbito del derecho de autor y las nuevas tecnologías, son habituales los contratos de confidencialidad entre los partícipes de obras tales como programas de ordenador, aplicaciones de software, videojuegos, o bases de datos. Mediante el contrato de confidencialidad, las partes se obligan a no divulgar la información a la que tiene acceso, y a usarla sólo para el fin que pactado en el contrato.

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